Noticias

Día del Voluntariado: "Dedicar tiempo a los demás es vida para mí"

Cristina Paricio es voluntaria de Aspanoa desde hace 4 años. Ha estado en eventos, con los chicos en el Hospital y ahora sigue jugando con ellos de manera telemática

Facebook  Twitter  

A los voluntarios hay que darles las gracias todos los días por su magnífica labor y más aún hoy, 5 de diciembre, cuando celebramos el Día Internacional del Voluntariado. En Aspanoa tenemos la gran suerte de contar con 142 personas que realizan voluntariados muy variados para ayudar a la Asociación a conseguir sus fines sociales. Sin duda, todos ellos son la columna vertebral de Aspanoa y nunca nos cansaremos de darles las gracias por su dedicación.

cristina

Para ejemplificar la solidaridad de todos ellos, hemos querido entrevistar a una de nuestras voluntarias, Cristina Paricio Durá. Cristina tiene 21 años y está estudiando el último año de Magisterio Infantil en la Universidad de Zaragoza. Le encantan los niños y es de esas personas que no pueden estar quietas, siempre está buscando formas de dedicar su tiempo a los demás. Comenzó de voluntaria en Aspanoa con solo 18 años y desde entonces ha estado compaginando sus estudios con esta labor. También consigue tiempo para ser monitora de un grupo de tiempo libre y anotadora de la Federación Aragonesa de Baloncesto durante los fines de semana.


Cristina, ¿por qué en su momento escogiste Aspanoa para hacer voluntariado?

Cuando teníamos 16 años, uno de mis amigos tuvo un cáncer y entonces me interesé mucho por ver qué acciones se realizaban en los hospitales. Localicé Aspanoa, me puse en contacto con Estela (la coordinadora de voluntariado de la Asociación), me contó todo lo que se hacía, me encantó y tuve claro que yo quería estar aquí.

¿Qué tipo de voluntariado empezaste haciendo?

Hice los cursos de formación y empecé desde el principio yendo al Hospital a jugar con los chicos. Primero cubriendo a algunos voluntarios que en días puntuales no podían acudir por cualquier compromiso y después integrándome ya en el grupo que va habitualmente. También he estado en mesas informativas y ayudando en eventos, por ejemplo, en el acto del Día Internacional del Niño con Cáncer o en un almuerzo motero solidario en Osso de Cinca.

Ahora el voluntariado con los niños que están hospitalizado debe ser telemático por la pandemia. ¿Es muy distinto?

Sí, es distinto, pero está fenomenal. Los días que los niños se pueden conectar lo agradecen un montón y nos llegan muchos mensajes de los padres dándonos las gracias y diciendo que les hemos hecho pasar una tarde estupenda. Así que estamos encantados. Venimos aquí a la sede de Aspanoa, nos conectamos y, según la edad de los niños, hacemos unos juegos u otros. Preparamos cuentos, jugamos a palabras encadenadas, nos ponemos un animal en la frente para que adivinen cuál es… Se pueden hacer muchísimas actividades.

¿Cuál es el mejor recuerdo que tienes de tu voluntariado hasta ahora?

Poco antes del confinamiento, había un niño ingresado que dio un bajón muy fuerte. Casi no hablaba, le costaba mucho la motricidad fina y gruesa… Pero las últimas veces que pudimos ir al Hospital, allá por febrero, estaba mejorando un montón e hicimos juntos una pulsera. Le costaba mucho meter el hilito, pero la conseguimos terminar y me la acabó regalando. Ahora la llevo siempre puesta.

Qué guay.

Cuando entras al Hospital es como un día nuevo. Esté como esté, dejo todo fuera. El estar con ellos, sacarlos de la habitación, ponerlos a jugar… A mí me encanta. Y se nos pasa el tiempo volando. Hay chicos con los que llevas casi tres horas y te dicen: “Cris, ¿ya te tienes que ir?”. Y les tienes que decir: “Sí, cariño, que son ya las 8 de la tarde…”. Poder dedicar tiempo a los demás me llena totalmente. Es vida para mí.

¿Qué le dirías a aquellas personas que están pensando en hacer voluntariado?

Las animaría porque es súper bonito y porque aprendes más de los niños que lo que tú puedes aportarles a ellos. Son unas experiencias que te enseñan muchísimo y te ayudan a formarte como persona. La gente que quiera hacerlo que no tenga miedo a informarse. Ese poquito que puedes dar significa muchísimo para otra persona. Que no dejen escapar la oportunidad porque es una experiencia muy enriquecedora.

cristina
Comparte en Redes Sociales  Facebook  Twitter