
19/11/2007 PEDRO BELLIDO
Los veteranos del Real Zaragoza golearon a los del Sevilla con un Ander Garitano espectacular y con tantos de Salillas, Loreto y Lolo Giménez
Dos
cosas quedaron meridianamente claras ayer por la mañana en La Romareda.
La primera, y principal, es que Aspanoa le metió la mayor goleada de
su historia al cáncer reuniendo a 21.000 personas en el amistoso entre
los veteranos del Zaragoza y el Sevilla. Y la segunda, que Ander Garitano puede
regresar cuando quiera al fútbol profesional. El vasco dio un recital
espectacular en la victoria que los ‘mayores’ del equipo aragonés
le infligieron al Sevilla (4-1), con dos goles de Salillas, uno de Loreto y
otro de Lolo Giménez. El del Sevilla lo materializó Manolo Herrera.
El partido solidario por excelencia sirvió para apoyar una causa muy
noble y para que la nostalgia se apoderara de los aficionados al fútbol.
Ver de nuevo al gran César Láinez defendiendo la portería
zaragocista (poco en el gol del Sevilla) o comprobar que Aragón, Belsué,
Aguado, Juan Carlos, Cedrún y compañía peinan alguna cana
más pero siguen jugando como los ángeles fue una de las mejores
noticias de la mañana. También fue grato ver otra vez de corto
a Pablo Alfaro, que ejerció de capitán en una defensa del Sevilla
para temblar: él, Martagón y Diego. Casi nada, oigan. Otro que
levantó expectación fue Pintinho, que en los 80 le hizo al Zaragoza
cuatro goles en La Romareda. Pero de todos modos, y con permiso de Belsué,
que también estuvo de lujo, fue imposible marcharse a casa sin alucinar
con Garitano. A ver si el fichaje de invierno está en casa...