Para obtener el mejor tratamiento el equipo médico tiene en consideración no solo el tipo de cáncer y el estadío del mismo sino también el estado de salud general del niño y otros factores. Basados en esta información se desarrolla el plan de tratamiento. Cada niño con cáncer tiene un plan elegido justamente para él.
1. CIRUGIA
Para la mayoría de los tumores sólidos la cirugía es una parte esencial del tratamiento. La cirugía es un tratamiento local, que trata de extirpar el tumor y algunos de los tejidos que lo rodean, extendiéndose en ocasiones a los ganglios linfáticos. En ocasiones el tamaño del tumor hace imposible la extirpación completa del mismo por lo que se utilizan otras modalidades como la quimioterapia o la radioterapia para reducirlo y hacerlo extirpable. En ocasiones también se utiliza la cirugía para la extirpación de metástasis.
Los efectos secundarios de la cirugía suelen ser estéticos y funcionales, dependen mucho de la localización y de la agresividad de la misma. La cirugía con más secuelas funcionales es la cirugía de los tumores cerebrales (posibilidad de parálisis de pares craneales o alteraciones motoras) y la cirugía de las extremidades, endoprótesis o amputaciones.
2. QUIMIOTERAPIA
Consiste en la administración de una serie de medicinas, encaminadas a destruir las células cancerosas. La quimioterapia en general es un tratamiento sistemático puesto que llega a todas las partes del organismo. Existen familias de medicinas que tienen diferentes formas de actuar sobre las células cancerosas.
En general los tratamientos quimioterápicos incluyen más de una medicina por lo que se llaman poliquimioterápicos.
La quimioterapia puede ser administrada por diferentes vías: oral, intravenosa, intramuscular, subcutánea e intratecal.
3. RADIOTERAPIA
La radioterapia se basa en el efecto terapéutico del uso de las radiaciones ionizantes, y como la cirugía, es un tratamiento local. Es utilizada generalmente en combinación con la cirugía y la quimioterapia.
La radioterapia debe ser aplicada mediante el aparataje necesario, en los servicios preparados para ello, precisa de una planificación del tratamiento mediante la definición de campos, dosis y tipos de energía con el fin de optimizar la llegada de la máxima dosis al tumor y la menor a los tejidos sanos circundantes.
La aplicación de la radioterapia requiere, si bien durante pocos minutos, la inmovilización del niño, para que cada día se irradie exactamente el mismo campo. En ocasiones a los niños muy pequeños es necesario sedarlos.
4. TRANSPLANTE DE MÉDULA ÓSEA
Se utiliza para cambiar las células enfermas o dañadas de la médula ósea por otras sanas.
En dos circunstancias se puede necesitar un transplante. La primera es cuando el cáncer ha dañado la médula ósea, habitualmente en el caso de las leucemias y algunos linfomas. La segunda circunstancia es cuando el tratamiento requiere altas dosis de quimioterapia o radiación que dañan a la médula durante el tratamiento, en este caso suele utilizarse como consolidación de tratamiento en tumores sólidos.
Se pueden distinguir tres tipos de TMO: singénico, antólogo y alogénico.