Los chavales de Aspanoa están deseando que llegue el mes de julio. Y no solo porque se termina el cole y llegan las vacaciones (¡que eso está muy bien!), si no porque significa la llegada de los ansiados campamentos. Todo el año esperando para encontrarse con viejos amigos y quizá hacer algunos nuevos. El 2 de julio a las nueve en punto de la mañana partían de la sede de Aspanoa 27 chavales y 3 monitores, todos ellos ilusionados, entusiasmados, sonrientes, y como no, un poquillo nerviosos. El viaje no era muy largo. El lugar elegido este año: Fuentidueña del Tajo, en la finca "El Paraíso", una localidad anclada en la sierra de Madrid, en pleno contacto con la naturaleza. Practicaron el tiro con arco, la escalada, montaron en quads, atravesaron puentes elevados y tirolinas, realizaron paseos por el río y disfrutaron también de la piscina, montaron a caballo...no faltaron juegos de todo tipo, manualidades: fabricaron perfumes, se maquillaron, demostraron ser unos maravillosos pasteleros, gymkhanas acuática... y como no podían faltar ¡las veladas nocturnas!.
Entre alegrías y lágrimas el campamento tocó su fin, contando ya los días para la llegada del próximo.
Aqui podéis ver la Finca El Paraiso, en Fuentidueña del Tajo
¡Aún no tenemos las fotos, en cuanto nos lleguen os las enseñamos!